Paseo de la Estación


Trascurre, durante unos cuantos cientos de metros, por el cordel de Salamanca-Medina. Cordel que une las cañadas reales de la Plata (Salamanca) y la Leonesa Occidental (Medina del Campo) y que además de ser una vía pecuaria muy transitada, fue una importante calzada. Aún hoy, la continuación del Paseo de la Estación hasta los límites de la ciudad se denomina "Calzada de Medina".
La llegada del ferrocarril a Salamanca y la construcción de la estación entre 1880 y 1886, convirtieron este paseo, que adquirió el lógico nombre de paseo de la Estación, en el corazón del ensanche de la ciudad. El Ayuntamiento de Salamanca, en 1906, decidió nombrar la calle como Avenida de Canals (denominación que nunca fue aceptada popularmente), en honor del ingeniero Gumersindo Canals que participó en la construcción del puente Enrique Estevan y de la plaza de toros. Durante la etapa franquista recibió el nombre de avenida del General Mola, para a partir del siete de marzo de 1980 recuperar el primitivo nombre de paseo de la Estación.


Paseo de la Estación en el plano basado en
Francisco Coello de 1858 y en 2012






foto 1. Paseo de la estación 1904, traslado de los restos mortales del Padre Cámara desde la Estación a la Iglesia de San Juan de Sahagún, la mañana del día 20 de mayo de 1904..



foto 2. El diecinueve de abril de 1945, se inauguró La Casa de La Madre. El establecimiento, encargado de la atención en el parto a madres sin recursos, pertenecía al ""Auxilio Social"" órgano encargado de la beneficencia social en época franquista. La organización había conseguido convertir un “caserón descuidado” en un “verdadero sanatorio”, por lo que estaba cumpliendo una “grande y sublime misión”, justificando así su existencia. (Cristina GONZÁLEZ MAZA. LOS PRIMEROS MOMENTOS DE AUXILIO SOCIAL Y SUS CONSTRUCCIONES PARA LA INFANCIA. LA PRENSA COMO MEDIO DE PROPAGANDA)". A finales de los 60 los terrenos fueron adquiridos por Covima (Cooperativa de Viviendas de Magisterio) que construyó allí viviendas para maestros (Casa de los maestros)..



foto 3. Accidente en el paseo de la Estación frente a la Casa de la Madre.



foto 4. Villa Maria Teresa cerca del Paseo de la Estación, foto de Luis González de la Huebra.



foto 5. Paseo de la Estación, puente de hierro - Cándido Ansede.



foto 6. Puente sobre el Paseo de la estación -Guzman Gombau.



foto 7. Puente de la via sobre el Paseo de la Estación.



foto 8. Paseo de la Estación con cruce con Avda Portugal - Guzman Gombau.



foto 9. Casa de Enrique Prieto Garnacho y familia, en el Paseo de la Estación nº 98. Planos de 1919 de Santiago Madrigal (fuente Alberto Prieto).



foto 10. Paseo de la Estación, enfrente a la estación - Guzman Gombau.



foto 11. Construcción de las casas de la Renfe en el Paseo de la Estación - Guzman Gombau.










DE FÁBRICA DE CERVEZA A RESTAURANTE
El palacete del Marqués de Llén

Pocas huellas de su corto pasado vemos hoy en el Paseo de la Estación, pero, sin duda, la casa que fuera residencia en Salamanca de Don Manuel Sánchez Tabernero, marqués de Llén, es una de ellas.
El edificio, al parecer construido en 1894, albergó la fábrica de cervezas y hielo artificial de Don José Vonarburg Tries, caballero alemán afincado en Salamanca que como otros muchos compatriotas suyos se desperdigaron por el mundo, en el siglo XIX, expandiendo la industria cervecera alemana.

No sabemos si tuvo mucho exito en su negocio, pero sabemos que en 1908 pretendía venderlo a una asociación de hosteleros de Salamanca, el siguiente anuncio aparecido el 18 de marzo de 1908 en el diario "El Castellano" lo asegura:

"Asunto importante
La asociación gremial "Vinos, Comidas y Licores" de esta ciudad, cita a todos los industriales de bebidas, restaurantes, cafés, tiendas de ultramarinos y horchaterías, a una junta general que se celebrará el viernes 20 de los corriente á las tres de la tarde en uno de los salones del café Pasaje, con objeto de comprar mediante acciones DE CIEN PESETAS UNA, la fábrica de don José Vonarburg, sita en el paseo de la Estación de esta población. Se ruega la puntual asistencia. 
— La Comisión."

No parece que la compra se llevara a efecto. Pero tres años después, se realiza la venta a un empresario alemán, Don José Ertl, y así lo comunica El Adelanto el 13 de enero de 1911.

"El conocido fabricante de cervezas don José Vonarburg Müller, ha cedido en venta su fábrica, situada en el paseo de la estación, á don José Erte, que ha practicado durante varios años en la academia de cervezas de Munich."

El nuevo propietario parece realizar serias reformas y mejoras y el día 1 de marzo inaugura el nuevo establecimiento.
El Adelanto, 04/04/1911, publica la visita a la fábrica de unos de sus redactores.

"UNA VISITA
La fábrica de hielo, cervezas y gaseosas 
Atentamente invitados, visitó días pasados uno de nuestros redactores, la nueva fábrica de hielo artificial, cervezas y gaseosas, que recientemente ha instalado el inteligente industrial alemán, don José Ertl. Esta fábrica, notablemente mejorada en maquinarias de los últimos modelos, es la que durante tantos años ha tenido abierta al público, en el paseo de la Estación, don José Vonarburg, quien la ha cedido en venta al señor Ertl. El señor Ertl, que ha estudiado en las academias de cerveza de Munich, y practicado en Babiera, América y España (últimamente en la fábrica de El Aguila, de Madrid, á cuyo frente ha estado durante cuatro años), ha introducido, en el hermoso edificio de la fábrica, grandes mejoras que han de redundar en provecho del público, mejorando, por lo tanto, la calidad de la cerveza.Desde el día 1° de Marzo próximo pasado, quedó abierto al público el nuevo establecimiento. El señor Ertl, con amabilidad exquisita, nos enseñó todas las dependencias de la fábrica, comenzando por la sala de máquinas. Allí vimos una excelente máquina pará la fabricación del hielo artificial, movida eléctricamente, último modelo del acreditado sistema Stein. Dos magníficos motores eléctricos de diez y ocho y siete caballos, respectivamente, que ponen en movimiento toda la maquinaria de la fábrica. Una gran caldera para cocer la cerveza; una tina que funciona eléctricamente y dos enormes depósitos de agua, admirablemente montados. Vimos además en estos salones de maquinarias, una curiosa "bandeja", con un refrigerante de cobre para enfriar la cerveza hasta cuatro grados, antes de la fermentación; un refrigerante para el hielo, instalado en un hermoso patio, y dos máquinas para sifones y gaseosas, de los últimos modelos. En las bodegas, que son magníficas, revestidas de piedra de cantería, hay instalados aparatos refrigerantes que dan el frío hasta cero grados en todo tiempo, para la conservación del hielo y de la cerveza. Hay también grandes tinas para la fermentación de la cerveza y toneles de gran capacidad cúbica, donde se conserva la misma. Vimos, asimismo, un excelente filtro, sistema Enzingor (nuevo modelo), con prensas del mismo sistema, una máquina isobarométrica, para llenar las botellas y otra para llenar los barriles. Un molino para la malta y un monta-carga con un torno, por medio del cual se introducen en las bodegas los bocoyes. Por último, visitamos los almacenes de los artículos destinados á la fabricación de cervezas, viendo grandes existencias de malta, traída directamente de los mercados de Austria, donde se produce la de mejor calidad. El lúpulo lo trae el señor Ertl de Saaz, y la levadura, flor de cerveza (que también se emplea como remedio medicinal), la expenderá el nuevo fabricante para este fin á todo el que lo solicite. En los jardines de entrada á la fábrica, ha introducido el señor Ertl grandes reformas, hasta convertirlos en ameno y delicioso lugar para la temporada de verano, Durante esta, piensa el señor Ertl organizar conciertos y otros espectáculos que sirvan al público de expansión, instalando veladores en los jardines, como en los grandes bars del extranjero. De la visita que á la fábrica del señor Ertl hicimos, salimos en extremo complacidos. La fábrica es hermosa; está admirablemente instalada, y si el público corresponde á los esfuerzos del simpático propietario, hará una obra de justicia. Antes de abandonar la fábrica, el señor Ertl nos obsequió espléndidamente. Y con sinceridad decimos que la cerveza que nos sirvió en nada tiene que envidiar á las de fama más reconocida. Que tenga el señor Ertl muchas prosperidades en su negocio es lo que le deseamos."

anuncio en el Adelanto 26-06-1914
No sabemos el tiempo que el señor Ertl estuvo dirigiendo la fábrica, pero durante los años posteriores tanto la publicidad como las notas de prensa, siguen apareciendo con el nombre del Señor Vonarburg. Hasta que a finales de 1914 y principios de 1915 aparece en la prensa local y madrileña el siguiente anuncio de venta:

"Buena ocasión.
Se vende una máquina para hielo artificial, casi nueva, de excelente resultado; ídem una máquina para gaseosas y sifón, con todos sus adelantos más modernos: botellas, Sifones, cajas, carros, caballos; ídem dos calderas, una de cobre y otra de hierro, para fábrica de cerveza, con su gran tina y máquina mezcladora; tinas para fermentación, bombas de trasiego, fieltro y lavaderos para papel y prensa, máquina «Gloria» para taponar, 12 cubas de 2.000 litros cada una, ídem 12 cubas de 600 litros ídem, 80 barriles pequeños de 17 a 100 litros, más de cien metros de tuberías, transmisiones con poleas, 24 veladores de mármol, 100 sillas de hierro, servicio de cristal y porcelana y muchas otras cosas, en la fábrica de cerveza Paseo de la Estación."

La desaparición de la fabrica de hielo, parece que dejo sin servicio de este producto a Salamanca, que tuvo que recurrir al antiguo sistema de los pozos neveros para la obtención del mismo, así se desprende de la siguiente entrevista publicada el 9 de abril de 1918 en El Adelanto:

"NUEVA INDUSTRIA SALMANTINA

la fabricación de hielo artificial.la necesidad de este producto.¡ Siempre la guerra! El sacrificio de dos industriales salmantinos- La producción de hielo.- Proyectos para el porvenir.

El cronista, lector, es un fervoroso ejemplar de optimismo y de esperanzado vivir. El cronista, hermético á las falsas sirenas que propalan nuestra irremediable decadencia, va día por día, con un carnet diminuto y un lapicerito ingénuo, indagando, investigando una sola nota de aliento que implique vitalidad y progreso en el régimen industrial de nuestro pueblo. El cronista, lector, del carnet y el lápiz color esperanza, ha dado hoy con unos industriales emprendedores y tenaces que han puesto en la franca atención del periodista un motivo loable para emborronar unas cuartillas y estas cuartillas queremos nosotros que tengan una doble virtualidad. Divulgar un nuevo foco de relación mercantil y un encomio debido á la iniciativa dé los emprendedores comerciantes. Pero el caso parece insólito. ¿Cómo simultanear el cuotidiano trajineo de Salamanca,a veces cristalizado en este periódico, con facetas políticas, con la imprescindible cháchara política, á la par que esta callada labor fecunda y productora de riqueza? En una compulsación de valores, este matiz tendría más importancia para la vida salmantina. Hemos entrado en este patio de la casa de D. Rodolfo Hernández, y al pasar hiere ya nuestros oídos el zumbido sordo de la máquina y el rumor seco y áspero de los correajes que voltean sin cesar ruedas en infinito mecanismo. Estrechamos la mano de D. Francisco Torres, que nos invita á pasar al salón donde la maquinaria canta.
— ¿Pero ustedes...?
—Le invitamos á usted á visitar nuestra nueva instalación donde fabricamos, como verá después, hielo en grandes cantidades para la industria y el consumo público y privado, porque nos interesaba que pudiera usted comprobar la existencia de un producto tan necesario en Salamanca y su provincia. Usted recordará que el industrial ya retirado, D.José Bonamburg, tenía establecido en el Paseo de la Estación una fábrica de hielo, que surtía el consumo salmantino. Desmontada aquella por dejación de su dueño del negocio, veníamos los que necesitábamos hielo entregados á la rutina de las charcas y del río, donde el hielo, además dé conservarse con grandes dispendios y dificultades enormes, no podía ser garantido de limpieza é higiene que su utilización, incluso para enfermos, requería. En vista de ello y de que la necesidad de esta fabricación se dejaba sentir en Salamanca con imperioso dominio, mi consocio D. Rodolfo Hernández y yo pensamos en habilitar la fabricación mencionada.
-¿...?
— Figúrese usted. El período crítico de la guerra ha encarecido de tal modo este artículo de maquinaria, que ha sido un verdadero milagro poder montar en nuestros locales esta magnífica «Suncht» alemana, modelo en su género y acaso única en la provincia. Crea que nos hemos impuesto un considerable sacrificio, pero puede darse por bien empleado, al poder ofrecer hoy al público un mercado de hielo en inmejorables condiciones de salubridad é higiene, que, como usted puede ver, es escrupulosa. En efecto, el método de hacer hielo es extraordinariamente curioso. Se trata de una máquina espléndida que por una constitución especial de serpentines provocan en un generador ó depósito una temperatura tan baja, que solidifica en pocos minutos hasta cuarenta y tantas cubetas de agua depositadas en el generador. Basta llenar de líquido perfectamente potable las cubetas, suspenderlas en el generador y al escaso tiempo de reposo, el bloque de hielo blanquísimo está fabricado. La mano del hombre no interviene para nada. Ello da idea de la exquisita higiene que preside la fabricación.
-¿...?
—La que solicite el Mercado. Podemos calcular en cuatro mil kilos diarios la producción susceptible de originarla máquina. Como usted ve, el hielo sale de las cubetas en bloques de quince kilogramos.
-¿...?
—Desde luego. Nosotros pensamos abastecer á toda la provincia, porque la competencia de pozos, charcas y ríos, es imposible con la modernidad de esta instalación. Además., el público prefiere siempre al manipuleo sucio de las charcas, la limpieza rigurosa de esta clase de fabricaciones.
—Le felicitamos á ustedes sinceramente.
—Tenemos en proyecto también otra fabricación.
-¡Ah! ¿Sí?
—Sí, señor. Pensamos montar, para dentro de breves fechas, una fábrica con los últimos adelantos y exigencias, de cerveza. Para ello tenemos ya contratada la maquinaria especial que requiere, con el servicio de bodegas y locales que ultimamos para su instalación definitiva.
— ¿...?
— Tal es así, que cuando la fábrica esté terminada, será capaz de un tipo de producción de tres á cuatro mil hectolitros anuales de cerveza.

Y nos hemos despedido de los señores Torres y Hernández, deseándoles prosperidades sin cuento en su generoso empeño de libertar á la industria salmantina del rutinarismo tradicional, que hasta la fecha ha constituido la mascarilla de nuestros focos industriales."

La residencia del marqués en Salamanca se encontraba en la calle el Prior hasta el incendio que la destruyó en abril de 1910. Entre 1910 y 1915 edificó el desaparecido chalet de Llen, en la carretera de Las Veguillas, obra de Joaquín de Vargas y Aguirre.
Estimamos, según se desprende de estas notas, que la casa del Paseo de la Estación debió pasar a manos del Marqués de Llén en el año 1914. Este edificio, habitualmente atribuido a Joaquín de Vargas y Aguirre fue realizado por «El Chiclano», maestro de obras que había trabajado en muchas ocasiones con Vargas. En cualquier caso, a la hora de escoger el emplazamiento, diseñar la planta, decorar el hall, etc., la opinión de Vargas debió ser tenida en cuenta. (según Testimonio de doña Manuela Vargas Sánchez)*
El edificio de estilo modernista, pero muy particular, presenta un hall de gusto alhambrista con una impresionante escalera de mármol y columnas metálicas.



Con el tiempo el edificio pasó por varias manos pero nunca encontró un fin (en los 90' fue acondicionado eventualmente para acoger fiestas organizadas por la hostelería salmantina), hasta que la empresa Palacio Prado, en el año 2003,  lo remodeló para su utilización como centro de negocios y restaurante en su bodega. 

*ESTUDIO DE LA OBRA DE JOAQUIN DE VARGAS Y AGUIRRE EN CIUDAD RODRIGO por José Ramón NIETO GONZALEZ y María Teresa PALIZA MONDUATE.




La capilla de San Ildefonso

El 23 de enero de 1908, junto a la fábrica de cervezas del señor Vonarburg en la avenida de Canals (Paseo de la Estación), fue inaugurada la capilla que D. Ángel Borrego de Dios, abogado y ex-concejal del Ayuntamiento, construyó en memoria de su padre, Ildefonso Borrego Agudo, fallecido en nuestra ciudad el 3 de agosto de 1906 a los 77 años de edad.

Don Ildefonso era un rico propietario y constructor inmobiliario, además de una de las personas más populares de Salamanca. Un buen número de casas de la ciudad lucían las siglas I.B.A. en sus fachadas, las iniciales de su nombre. En sus últimos años de vida había comenzado la construcción de una barriada de casas conocidas como "El Pasaje de I.B.A." en el camino de la Estación (el nombre aludía al pasaje que daba servicio de acceso a los vecinos, con entrada por la avenida de la Estación y salida por la calle 1ª de Mayo).

La nueva capilla serviría de iglesia a la nueva barriada, cuyos servicios pretendía completar D. Ángel Borrego de Dios con la construcción simultánea del mercado del Ángel que intentaría abrir, sin gran éxito, el 15 de octubre de ese mismo año.
La capilla, cuya puerta y ventanas daban a la Avenida de Canals, estaba dotada de luz eléctrica con cinco grandes arañas en la bóveda. Además del altar mayor disponía de otros para el culto de la Sagrada Familia, San Ildefonso, el Ángel de la Guarda, San Dionisio, San Pedro, Nuestra Señora de la Paz, San Eusebio y Santo Domingo. Disponía además de confesonarios, harmónium y un amplio coro, decorado todo por la casa Aranda de Zaragoza. Tenía una capacidad para más de 300 personas.

Los actos de su inauguración comenzaron la tarde del día 22 con la bendición de la capilla, la sacristía, los ornamentos y objetos de culto realizada por el párroco de San Juan de Sahagún, D. José Encinas.
La primera misa la ofició el obispo de la diócesis R.P. Valdés a las ocho y media de la mañana del día 23, su plática, según la prensa local, versó sobre las cualidades de D. Ildefonso Borrego y la grandeza de los hijos que guardan la memoria de sus padres. Inmediatamente se celebró una segunda misa rezada que estuvo a cargo del capellán de la capilla don Francisco Longo, y a las 10 y media comenzó la misa mayor celebrada por el párroco de San Juan de Sahagún y los coadjutores de la misma siendo presidida por el alcalde Sr. Mirat.
Como colofón D. Ángel Borrego de Dios convidó con un banquete en el Hotel Castilla a los obreros empleados en la construcción de la capilla, del barrio y del mercado del Ángel y repartió una buena cantidad de panes entre los pobres de la ciudad. La prensa recoge este último evento con estupor, relatando la masiva presencia de pordioseros mendigos habitantes de las chabolas de San Blas, Santo Tomás o Sancti Spiritus, que ofrecían un cuadro desolador de las necesidades de la ciudad en los albores del siglo XX.

La vida de la capilla fue breve, al igual que la de su fundador que murió arruinado en julio de 1911.




¿Dónde Estaba?


En varios números del Periodico EL ADELANTO de agosto de 1895 encontramos el siguiente anuncio:


¿En el Paseo del Rollo frente a la Alamedilla?
La explicación es sencilla, "su" Paseo del Rollo no era exactamente "nuestro" Paseo del Rollo.
Con la construcción de la Plaza Mayor, el Rollo de Justicia instalado hasta entonces en la Plaza de San Martín fue trasladado a un alto cercano en la calzada que unía Salamanca con Madrid (en esos entonces a Madrid se iba por la carretera de Aldealengua), conocido desde entonces como Alto del Rollo.
El tramo desde el Alto del Rollo hasta la Puerta Toro (actual Avenida de los Comuneros) fue arreglado como Paseo en 1793, junto a las actuales Calle del Parque de la Alamedilla, Avd. Campoamor y Paseo del Rollo, recibiendo conjuntamente el circuito, triangular y de 2739 varas, el nombre de Paseo del Rollo, nombre que solo ha conservado una parte de aquel. (1 vara castellana=0.8359 m)
El negocio de horticultura, propiedad de D. Luis González de la Huebra (autor de la foto), se encontraba  en la confluencia de las actuales Avenida de los Comuneros y la calle Benito Pérez Galdós, que une Comuneros con el  Paseo de la Estación, frente al Parque de la Alamedilla.


Fotografía aérea creemos tomada en 1916 en el vuelo de un
aerostáto militar en prácticas frente a una actual.


El solar fue vendido por D. Luis de la Huebra en 1918, permaneciendo durante muchos años abandonado. Actualmente se ubica allí el Centro de Salud de la Alamedilla.

En la foto de Villa María Teresa aparece la muy mentada "casa abandonada" y "oKupada" del Paseo de la Estación, que tras la "limpieza" realizada por el Ayuntamiento en marzo de 2013 podemos ver, esto es posible por la ausencia de construcciones en la zona.