Arroyo de Santo Domingo

Textos en preparación

Calle del Arroyo de Santo Domingo en el plano basado
en Francisco Coello de 1858 y en 2012






foto 1. Arroyo del Carmen-Candido Ansede.


foto 2. La puentecilla Arroyo de Santo Domingo. (s.d.).


foto 3. La puentecilla Arroyo de Santo Domingo. (s.d.).


foto 4. Arroyo de Santo Domingo junto a los restos de la iglesia de San Polo.







Facebook 20 de marzo de 2015


La puentecilla del Arroyo de Santo Domingo. Fecha y autor desconocido.

El recorrido de varios arroyos en la ciudad condicionó no solo el trazado de las calles sino también la movilidad de sus habitantes. Antes de que sus cauces fueran cubiertos por razones de salubridad, ya que la mayor parte del tiempo solo contenían aguas putrefactas y malolientes, se vadeaban utilizando puentecillas que, según la profesora Rupérez Almajano, alcanzaban el número de 21 en el siglo XVIII.

Hoy solo queda la puentecilla de San Esteban como único superviviente de su género. El puente fue mandado construir (o tal vez reconstruir) por el dominico Domingo de Soto en el siglo XVI, en 1560 según Rodríguez de Ceballos, año de la muerte de Soto, y posiblemente con trazas de Rodrigo Gil de Hontañón. 
El puente fue uno de los obstáculos para la construcción de la Gran Vía debido a su estrechez, para solucionarlo el arquitecto Víctor D'Ors propuso en 1939, derribarlo y construir en su lugar otro puente de diseño similar pero con dos ojos, uno para cada sentido de circulación. Finalmente la propuesta no fue llevada a cabo y el puente continúa afortunadamente en su lugar, sin embargo impidió que la Gran Vía se convirtiera en el gran eje viario que se pretendió.